En el escrito, el espacio docente remarcó que lo ocurrido no representa un hecho aislado, sino que se enmarca en una reiteración de episodios que generan “preocupación, temor, desgaste y una sensación de desprotección que no podemos ignorar”. Asimismo, advirtieron sobre los riesgos de naturalizar la violencia física, las amenazas e intimidaciones dentro del ámbito educativo.