



Darío Morales sobre el pedido de inhabilitación de una cancha: "La seguridad de los chicos es lo que plantean los clubes"
Diario Lider



La inhabilitación de la cancha de Fútbol Club Trenque Lauquen para el desarrollo de partidos oficiales ha generado un intenso debate en el ámbito deportivo local. Darío Morales, titular de la Liga Trenquelauquense, aclaró que la controversia no radica en la habilitación municipal —la cual es de carácter comercial— ni en las normativas de seguridad externa que supervisa el Aprevide, sino en condiciones propias del campo de juego que preocupan a los demás clubes.



“Lo que se plantea es la seguridad de los chicos jugando a la pelota, que es totalmente diferente a la seguridad externa”, señaló Morales. El dirigente explicó que el principal inconveniente detectado es la escasa distancia entre la línea de cal y el alambrado perimetral. Según mediciones realizadas, en algunos sectores esa distancia es de apenas 70 u 80 centímetros, cuando el mínimo requerido por seguridad es de 1,50 metros.
Riesgos estructurales y compromisos de obra


Morales describió los peligros que esta configuración representa para la integridad física de los jugadores: “Un chico en carrera que patina o resbala, lo primero que hace es caer contra el alambrado. En esta cancha el alambrado llega hasta el piso, pero el riesgo mayor es una tapia que hay detrás de los arcos y postes que sostienen estructuras. Si un jugador golpea contra eso, las consecuencias pueden ser graves”.
Ante esta situación, las autoridades de Fútbol Club han manifestado su intención de realizar las reformas necesarias para garantizar el apto deportivo. El plan de trabajo incluye:
Colocación de protectores en los postes que sostienen el alambrado.
Remoción de la tapia ubicada detrás de los arcos.
Redistribución de las medidas del campo de juego para ensanchar la distancia hacia el alambrado lateral.
Una solución técnica para volver al juego
El presidente de la Liga fue enfático al despejar dudas sobre la naturaleza de la inhabilitación. “La Municipalidad no habilita canchas, habilita el predio comercialmente. Y el Aprevide controla la violencia en el deporte, pidiendo por ejemplo alambrados más altos. Aquí el reclamo es de los clubes y es un planteo lógico”, afirmó.
Finalmente, Morales adelantó que, una vez contempladas y ejecutadas estas medidas de seguridad interna, los jóvenes podrían volver a competir en dicho estadio. “Se puede achicar la cancha o ensanchar el espacio hacia el alambrado. Si esa seguridad está contemplada, los chicos podrían volver a jugar”, concluyó diciendo que se está abordando el tema con todas las partes para intentar darle una solución a esta problemática.

















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