



Adrián Ganuza: El inspector de tránsito que cambió las multas por un megáfono, una sombrilla y la docencia vial
Diario Lider



En un contexto donde el tránsito suele ser terreno de conflictos, bocinazos y discusiones, emerge la figura de Adrián Ganuza. Para los vecinos, él no es simplemente un inspector; es el "Zorro Bueno", un servidor público que ha logrado lo impensado: que los infractores le agradezcan y que la comunidad se movilice para pedir una vivienda para él.



Educación en lugar de sanción
La filosofía de Ganuza es disruptiva en su sencillez: su meta no es infraccionar, sino educar. Mientras el imaginario colectivo asocia al agente de tránsito con la libreta de multas y el rigor, Adrián se posiciona en la vereda de la prevención. Se lo ve diariamente en los puntos más críticos de la ciudad: la puerta de las escuelas, el Hospital Municipal y los cruces céntricos más congestionados. En la semana dialogó con el móvil de Etchepare Radio y dio detalles de su postura a la hora de ejercer su tarea.
Su método ha revolucionado la dinámica callejera. Ganuza ha incorporado el uso de un megáfono, herramienta con la cual "ilustra" en tiempo real a conductores y peatones. Lejos de utilizarlo para amonestar con dureza, sus intervenciones buscan corregir maniobras indebidas mediante la explicación, transformando la calle en un aula abierta.


Una sombrilla contra el calor y a favor de la salud
No solo se preocupa por las normas de tránsito. Conocido por su trato amable y su disposición constante, Adrián ha incursionado en la promoción de la salud pública. En los días de sol radiante, es común verlo recomendando el uso de sombrillas o paraguas para protegerse de los rayos UV, cuidando la integridad de quienes transitan por el boulevard.
"Los argentinos solemos ser 'hijos del rigor', pero Adrián demuestra que el respeto se gana con servicio, no con castigo", comenta un comerciante de la zona céntrica.
El cariño de un pueblo
El reconocimiento de los trenquelauquenses hacia Ganuza es tangible y conmovedor:
Vecinos solidarios: En los días de calor extremo, no falta quien se acerque a llevarle agua o gaseosa fresca.
Inclusión: Las personas con discapacidad encuentran en él un aliado permanente para cruzar la calle con seguridad.
Referente turístico: Los visitantes suelen consultarlo como una guía confiable sobre los puntos de interés de la ciudad.
En un mundo que a menudo elige la confrontación, el "Zorro Bueno" demuestra que un megáfono, una sonrisa y la vocación de enseñar pueden ser las herramientas más poderosas para transformar una ciudad.

















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